Casa fundada sobre un territorio preciso: The AFTER.
El instante posterior a la ceremonia.
El momento en que el cuerpo vuelve a pertenecerse.
Aquí, el vestido deja de responder a un marco ajeno y pasa a existir en relación directa con quien lo habita. Cada pieza nace de una decisión clara: acompañar a la mujer cuando el rito se transforma en experiencia propia.
WOMANZE diseña desde una obsesión concreta.
Crear solo aquello que merece permanecer.
Las prendas están hechas para existir en el cuerpo real. El diseño responde al movimiento, al ritmo, a la expansión del gesto.
WOMANZE opera como una casa con territorio propio.
Y ese territorio es The AFTER